Cordonets de Sant Pasqual.
Las madres Clarisas del convento de Sant Pasqual confeccionan un pequeño cordón “Cordonet” con hilo o lana de colores que los devotos de Sant Pasqual Baylón atan alrededor de sus muñecas o tobillos. Estos “cordoncillos” han sido pasados sobre las reliquias del sepulcro del Santo una vez acabados, lo que les da ese valor especial para los creyentes.

La tradición se origina en la primera mitad del pasado siglo, los años de la posguerra y en pleno nacional-catolicismo, cuando una devota Pasqualina, llamada Teresa Gumbau Safont “la Espardenyera”, que tenía una tienda de paquetería en el arrabal de San pascual, deseando tener siempre cerca el cordón que representa con sus nudos los tres votos que realizan los religiosos (pobreza, castidad, obediencia) y que forma parte del hábito de los frailes franciscanos, empezó a hacer de pequeños, entregándolos en el convento donde eran dejados un tiempo a la Cetller que ocupó Sant Pasqual en el antiguo convento alcantarino.
Muy pronto comenzó a ser imitada por otras personas que acudían ante el sepulcro del Santo para bendecirlos, hasta el punto que se produjo una gran demanda a las religiosas del convento, que continuaron su confección cuando la señora Gumbau murió, en 1970. Sin el origen particular y local, hoy en día los “Cordoncillos” confeccionados por las religiosas son exportados a otros países, incluso con demanda de colores.
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La forma de exportar estos “cordonets” según Sor Beatriz clarisa del convento de Sant Pasqual se hace a través de otros devotos, con familiares en diferentes lugares del mundo.
Otra de las formas de que llegue a muchos lugares, es en las peregrinaciones, como la virgen de Lourdes o la de Fatima en Portugal etc., en donde los peregrinos los piden.
Los ovillos de lana o hilo con los que se confeccionan son siempre donaciones de los devotos.
Las Madres Clarisas son las que mezclan los colores, en una maquina de torcer, en la que utilizan unos diez metros de hilo ó lana de los que suelen salir de 40 a 50 “cordoncillos” de hilo grueso y si es fino pueden salir algunos más.
Este trabajo ocupa a una persona durante todo el día.
Los “cordoncillos” se pueden conseguir a través del torno de las Madres Clarisas y en la tienda del museo, que se encuentra en la entrada de la Basílica de Sant Pasqual, las personas que lo solicitan solo pagan la voluntad.
Lo que puedo asegurar es que durante el tiempo de la entrevista que tuve con la Madre Beatriz no cesaron de pasar por el torno devotos y devotas para solicitarlos, añadir que muchos Vila-realenses los llevamos y que suelen recocer de donde somos por “EL CORDONET DE SANT PASQUAL”.

SOR BEATRIZ EN EL TORNO DEL CONVENTO DONDE SE ADQUIEREN LOS “CORDONETS” Y MUSEO CON EL POUET.
Fotos : propias.
Fuentes: Sor Beatriz, clarissa Convent de Sant Pasqual, Vila-real.