El mustaçaf
En la historia municipal de estas tierras hubo un personaje que por el carácter de sus funciones, siempre en contacto directo y diario con la vida y actividades de los vecinos, fue muy conocido. Era el mustaçaf, una de las instituciones locales más populares del periodo foral castellonense siglo XV.
Como oficial municipal, sus competencias eran muy amplias. Se encargaba de la policía e higiene públicas, del control urbanístico, de la vigilancia e inspección de calidades de productos alimenticios y de consumo en general así como de la supervisión de mercados.
Era un cargo anual que se elegía la víspera de san Miguel. De su actividad, en Castellón ha quedado abundante información documental. Y entre toda es especialmente destacable el conocido como Llibre de la Mustaçafia, en el que están recogidas todas las disposiciones relativas al desempeño de aquel oficio. El que actualmente se conserva en el Archivo Municipal de Castellón fue hecho en torno al año 1460 y en él se habla de mercados, del precio de los alimentos, de normas de edificación, de la colocación de los tenderetes en las ferias, de medidas higiénicas y sanitarias, de la calidad de los productos artesanales y de la fidelidad de los pesos y las medidas.
El mustaçaf existió hasta el siglo XVIII cuando, tras la Guerra de Sucesión, se abolió la legislación foral valenciana. Entonces, su rastro comenzó a difuminarse en el tiempo. Lo mismo que el del justicia, el de los consellers, el del cequier o el dels jurats. Entre otros.
Clavari
El clavari era un funcionari del municipi encarregat de les finances.
Aquest càrrec, documentat als segles XIV i XV, generalment era escollit cada any pel Consell municipal.
El clavari també era l’encarregat de fer els llibres de clavaria, on constaven les entrades i sortides del Consell municipal.
Manobrer
Operario que cuida de la limpia y monda de los brazales de las acequias.
Los brazales (canales secundarios)
Los brazales, que derivan el agua de la acequia madre a partir de las fesas, desempeñan la función de abastecer terrenos de uno, dos o tres términos municipales, por lo cual sus dimensiones y capacidades son muy variables, los hay que tienen tamaños desde 1 m. de ancho por 1 de profundidad y 10 Km. de largo hasta los que tienen 5 m. de ancho por 2 de profundidad y 20 Km. de largo; incluso algunos superan en sus dimensiones algunos tramos de la acequia madre. En su recorrido los brazales atraviesan núcleos de población, zonas agrícolas e industrias, desembocando en los azarbes, los menos, y otros directamente en las tierras del marjal.
La mayoría de los brazales están revestidos de cemento, sólo unos pocos son de tierra. Para controlar la distribución del agua los brazales cuentan con partidores o compuertas aseguradas con candados; algunas compuertas se encuentran encerradas en fesas que, a su vez, pueden servir de almacén de equipo y herramientas; otras compuertas se localizan a cielo abierto.
29/12/2009 Elena Sánchez.-Historiadora