Antropología cultural de nuestro entorno

6 junio 2011

Los judios en el mediovo castellonense

EL PUEBLO JUDÍO: SUS ORÍGENES

Autora: Antonia Tomás Arrufat
Según el Pentateuco la historia del pueblo hebreo comienza con la salida de Abraham desde la ciudad caldea de Ur para dirigirse a Palestina. Este grupo étnico-religioso, nómada, agrupado en tribus o clanes estaba gobernado por los más ancianos a quien llamaban patriarca.

Abraham fue uno de estos patriarcas, elegido por Yahvé para sellar un “pacto de alianza” y obedeciendo las órdenes de Dios, se dirigió con toda su familia a Palestina y allí se establecieron. En tiempos de Jacob, su nieto, los hebreos se trasladaron a Egipto donde al principio fueron bien recibidos pero luego se les empezó a tratar como esclavos sintiéndose oprimidos. Moisés, en el año 1200 a. de C., convenció a su pueblo a salir de Egipto para dirigirse a la Tierra Prometida, Canaán. Es el Éxodo. Al atravesar la península del Sinaí Moisés recibió de Yahvé las Tablas de la Ley para el gobierno del pueblo y predicó la significación de Israel como nación escogida por Dios para dar testimonio de su nombre. Rodeados de pueblos politeístas, lograron su unificación por su idea monoteísta, la adoración a Yahvé.

Después de Jacob, el pueblo hebreo quedó dividido en 12 tribus que se unían en momentos de dificultad bajo las órdenes de un Juez. Estaban aún en proceso de sedentarización. Pero más tarde la dirección recayó en manos de reyes. En tiempos del rey David alcanzaron su máximo esplendor pues se logró la unificación. Su sucesor el rey Salomón fue quien mandó construir el templo, pero a su muerte el reino se dividió en dos: Israel al norte (con 10 tribus) que pronto fue conquistada por los asirios y Judá al sur (con 2 tribus) con capital en Jerusalén que se mantuvo independiente.

En esos momentos, numerosos profetas desarrollaron una importante labor de instauración del judaísmo. Predicaron la obediencia a la Ley tratando de imponer unas exigencias morales mínimas.

Cuando el rey Nabucodonosor (s. VI a. de C.) destruyó la ciudad de Jerusalén los hebreos fueron llevados cautivos a Babilonia no pudiendo regresar hasta el Edicto de Ciro (538). En el exilio se fueron asentando las bases del judaísmo contribuyendo a ello la figura del rabino. El judaísmo es el conjunto de creencias religiosas y tradiciones culturales del pueblo hebreo, israelita o judío como se le ha ido llamando a través de las diferentes etapas.

Llegaron a España después de la destrucción de Jerusalén por Tito en el año 70 d. de C.

En el Concilio de Elvira (Granada) en el año 314 de nuestra era, ya se hace mención a las relaciones entre cristianos y judíos, a los que se les considera como verdaderos competidores en la religión.

Los visigodos, en el siglo VII fueron represivos con las comunidades judías por lo que cuando llega la invasión musulmana en el 711, que eran mejor tratados, empezaron a tener auge en España y a ser conocidas las juderías en distintas localidades.

En los siglos XI y XII ya existían unos fueros que protegían a los judíos pues tenían:

  • derecho a practicar libremente la religión.
  • reconocimiento de sus propiedades.
  • confirmación legal de contrato de préstamo.
  • autonomía judicial en causas civiles y militares.

Los judíos destacaron en medicina, astronomía, matemáticas, estudios religiosos y filosofía. A los que se establecieron en España y a sus descendientes se les llama sefarditas porque Sefarad es el nombre que en hebreo se llama a lo que fue la provincia romana de Hispania.

VOCABULARIO DE PALABRAS HEBREAS USUALES:

  • Torah o Tora: Está formado por los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, escritos por Moisés y que forman el Pentateuco.
  • Rabino: Maestro hebreo que interpreta los libros sagrados.
  • Halakal:  Ley oral.
  • Mishnah: Texto escrito de la ley oral.
  • Talmud:   Las leyes con las opiniones e interpretaciones rabínicas.
  • Menorah: Candelabro de siete brazos.
  • Mikvé:  Fuente de agua natural, para el ritual de las abluciones.
  • Kipá:  Pequeño gorro, como el solideo.
  • Jaquetía:  Dialecto de los sefardíes en Marruecos.
  • Ladino:  Lengua sefardí para la interpretación de los libros religiosos.
  • Mezuzá:   Receptáculo en la jamba derecha de la puerta de entrada de las casas judías que alberga un pergamino enrollado con versículos de la Torá. Viéndolo el judío cada vez que entra o sale de su casa recuerda la existencia de Dios y besa su mano para luego pasarla por la mezuzá.

EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

En el año 1492 los Reyes Católicos firmaron en Granada el Edicto de expulsión, redactado a partir de un borrador escrito por el Inquisidor General: Fray Tomás de Torquemada.

Al ser expulsados, algunos se convirtieron al cristianismo y los demás salieron de España para repartirse entre Portugal, Holanda, Francia, Grecia…

La población actual de esta comunidad étnico-religiosa es de 14’5 millones que viven mayoritariamente entre EEUU e Israel.

LAS JUDERÍAS

El pueblo judío entra en España y se va adaptando sin problemas, organizándose en corporaciones llamadas aljamas. Hubo reyes españoles que toleraron que vivieran mezclados con los cristianos pero hubo otros que les obligaron a vivir confinados en barrios que se llamaron juderías en Aragón, juheria en Valencia y call en Cataluña y Mallorca. Las calles de las juderías eran estrechas y tortuosas y rodeadas de murallas. En estos barrios, dentro del espacio público,  había plazas y alcaicerías (lugar donde se comerciaba con la seda). A los judíos les estaba permitido acudir a otros mercados para hacer las compras pero solían acudir a las de la judería para comprar los productos que necesitaban de una garantía de manipulación especial previa, como es el caso de la carne. El matadero solía estar en las afueras en un espacio cerrado pero a cielo abierto, mientras que la carnicería era un espacio cubierto.

En estas juderías, normalmente las casas estaban ocupadas por una familia que no siempre era la propietaria del edificio, podía incluso ser la casa de un cristiano. Estas casas llegaron a tener carácter casi litúrgico por el ritual que en ellas se desarrollaba, pues es donde tenían lugar las vivencias religiosas de la familia que las habitaba. Las plantas bajas eran destinadas a pequeños locales comerciales.

En la judería había tres lugares sagrados: la sinagoga, el cementerio y los baños.

La sinagoga: su construcción no podía ser más alta que la iglesia cristiana. Eran de planta rectangular o cuadrada, con fachada modesta y un atrio para dejar el calzado o dedicarse a la lectura de los Libros Sagrados. Solían tener tres puertas y las ventanas eran altas para guardar la intimidad de los fieles. En la pared principal, orientada hacia Jerusalén, había un espacio que contenía un arca guardando los rollos de la ley (el Pentateuco) y sobre él una lámpara permanentemente encendida. A un lado una tarima para las lecturas. La práctica del culto se realizaba el sábado.

Los hombres y las mujeres tenían diferentes lugares asignados, el espacio estaba dividido y además jerarquizado. Las mujeres incluso entraban por una puerta diferente de la de los hombres y ocupaban un lugar estrecho y mal iluminado. Para poder realizar un rezo colectivo se necesitaba que hubiera al menos 10 varones mayores de 13 años. La sinagoga también servía  como lugar para dirimir cuestiones políticas o de interés para la aljama.

El cementerio llamado también “la casa de la vida”, estaba situado en las afueras y debía ser en un lugar con la tierra virgen, en pendiente y orientado hacia Jerusalén. El cadáver era depositado en la fosa en decúbito supino.

Los baños eran semejantes a los árabes y sólo eran judíos en cuanto que estaban en el barrio judío y eran usados exclusivamente por dicha comunidad. Fueron importantes los baños de las juderías de Toledo, Zaragoza y Besalú.

Los gobernantes de la comunidad eran elegidos entre los miembros de más edad y administraban la justicia. Los rabinos enseñaban los textos sagrados e interpretaban la ley.

Los judíos pagaban un tributo especial a la Corona y contribuían con sus impuestos al Concejo.

Algunos monarcas los equipararon en derechos a los cristianos, mientras otros les apartaron.

Por su actividad como prestamistas y recaudadores de impuestos atrajeron la desconfianza de los cristianos.

En general la convivencia entre judíos y cristianos no siempre fue fácil incluso llegó a ser conflictiva en momentos económicamente difíciles

En 1480  en la ciudad de Toledo, en reunión de las Cortes se acordó la prohibición de convivencia entre estos grupos, el uso de señales externas para los judíos (redondelas), la prohibición de llevar trajes suntuosos, la asignación de barrios separados y la obligación de tributar bajo un régimen fiscal distinto al de los cristianos.

Uno de los oficios de los judíos era el de corredor. Para ejercerlo se había de jurar ante el Justicia y estar registrado en el Llibre de la Cort. Se ejercía de dos formas: corredor d’orella (discreto, sin pregonar) y corredor de coll e de orella (pregonando en el cantó de la juhería). En el año 1488 el Consell prohibió este oficio y desde entonces ya no constan sus juramentos en el Llbre de la Cort.

Existieron importantes juderías en diferentes lugares, como Navarra, Gerona, Barcelona, Besalú, Granada, Toledo, Zaragoza, importantes unas por su tamaño y otras por conservarse aún restos de aquella cultura.

En San Mateo también parece que tuvo gran importancia la judería en el siglo XIV, ya que fue uno de los focos laneros más importantes del Maestrat. En 1391 desapareció la judería y no ha sido hasta el año 1992 cuando se ha querido recuperar lo que quedaba, restaurándose el carreró dels jueus.

LA JUDERÍA EN CASTELLÓN

A finales del s. XIII, ya se tienen noticias documentadas de la existencia de los judíos en Castellón, pero sólo de forma individual, sin entidad jurídica ni organizativa.

Según José Ramón Magdalena Nom de Déu, aparece ya documentado con el nombre del secretario, la aljama de Castellón en 1306  y nominalmente inscritos en 1371 en el Llibre de values de la peyta ( el más antiguo del Archivo Municipal de Castellón), y en el de Compres y vendes. Sabiendo que el documento de traslado del rey Jaime I está fechado en Lérida el 8 de septiembre de 1251 hemos de pensar que la comunidad hebrea no tardó en llegar a la ciudad de Castellón.

Ya en 1247 Jaume I  (aunque no eran aún un grupo numeroso ni organizado) les exime de todo pago, portazgo y peaje a ellos y sus caballerías.

En 1279 el rey Pedro III pedía la conversión de los judíos por métodos persuasivos, nada violentos y al año siguiente les reclama el pago de un subsidio para hacer frente a los gastos de la guerra. También Alfonso III (1287) les pide el pago de “600 sous” por gastos militares.

Finalmente en el año 1306 se organizan jurídicamente formando una aljama con autogobierno, apareciendo ya documentado un secretario. En 1320 el rey Jaume II les concede la autorización para comprar un lugar extramuros para que les sirva de cementerio. Estaba situado en la confluencia de los camino de la Terra dels Cànters y de La Penyeta Roja, al norte de la villa pero fuera del casco urbano, cerca del Portal d’en Rubio; se deduce, que sería por los alrededores de lo que es hoy la plaza de Clavé.

Doña Leonor de Castilla, segunda mujer de Alfonso IV, viendo el precio abusivo que cobraban los prestamistas, en el año 1332 escribe una carta fechada en Valencia (que se conserva en el Archivo municipal de Castellón) a las  juderías de Xative, Morella, Murviedro…y Castelló de Burriana, para que se ponga coto a la usura cobrando solo cuatro dineros por libra cada mes. Y si no lo hacían así, perderían la deuda y pagarían 10 marcos de plata al Rey, al Comú y al acusador.

Los movimientos económicos de la aljama se pueden rastrear a través dels libres de Vàlues de la Peyta y por ellos sabemos que existió un judío en Castellón llamado Içach Avinatara que en 1366 hizo un préstamo en Villarreal de 620 sueldos a un interés del 50%.

En el Llibre de Valúa de la Peita aparece la relación nominal de los miembros de la misma, que en 1371 asciende a 27 los que están sujetos a tributo, constando también el total de sus bienes y la pecha imponible. En este año está documentado lo Rabí Juheu sin que aparezca también el nombre.

Según el Archivo de la Corona de Aragón, en 1381, es encarcelada y torturada la judía castellonense Reginona, hija de Mosse Abolafia por cuestiones judiciales. Los judíos de la aljama, protestan ante el infante D. Juan.

Quedan reflejados en el citado Llibre, los alberchs o casas habitadas que habían en  la juhería de Castellón. Se multiplican por 3’5 que se toma como media para cada vivienda y queda:
año                             1375     1433     1462     1468     1473     1479     1485

casas ocupadas          27        11          22         17         21         18         19

X 3’5    habitantes       95         39         77         60         74          63         67

 

Los judíos se dedicaron a diferentes profesiones u oficios: comerciantes, artesanos sobre todo en el ramo textil como tejedor, cardador, tintorero, sastre e incluso buscador de tesoros como es el caso de Abrahim Bites que tenía concesión del Bayle General para poder buscar en el Castell Vell de la Magdalena. También se dedicaron a la agricultura en el cultivo de los viñedos y la elaboración del vino judiego.

Magdalena Nom de Deu tiene una

RELACIÓN DE JUDIOS DE CASTELLÓN CON SUS PROFESIONES Y OFICIOS

año nombre profesión

1371 ABRAMO                   albardero

“           SAMUEL BITON        tejedor

1391 BENVENIST ARROTI sastre

“            JACOB ANDALI            “

“           JAFUDA TABBO            “

“             MOSSE TUDELI              “

1400    SALOMON AVENÇASON         “

“             SAMUEL ABENAFRIT tintorero

1404    ISACH ISEO                      cardador de lana

“               NEMIES ISEO               “

1433          IÇAC                                 médico

1473     ABRAHIM BITES          buscador de tesoros

La comunidad judía fue prosperando en riqueza e influencia ante las familias por el conocimiento sobre todo de la medicina. Hubo un médico en Castellón llamado Salomón que iba también a visitar a los enfermos de los pueblos cercanos, cobrando 80 sueldos anuales con la obligación de hacerles una visita semanal.

Ante esta prosperidad, el arcediano de Écija don Ferran Martínez, inició una campaña contra ellos que pronto fue secundada por Córdoba, Jaeń, Ciudad Real, Madrid, Valencia. Hubo saqueos, incendios, matanzas… Era el 9 de julio de 1391 cuando tuvo lugar el gran saqueo de la judería de Valencia. Los que pudieron escapar de la gran matanza pedían a gritos ser bautizados.

Parece que se bautizaron 11.000. El saqueo fue tan grande, que en el Archivo municipal de Valencia se conserva la carta que los Jurados de Valencia enviaron a sus procuradores en las cortes explicándoles lo ocurrido y que ellos y el duque de Montblanch habían ordenado la devolución de todo lo robado. Según ellos se llenaron las iglesias, el palacio del Consejo y otros edificios de muebles, ropas y dinero. Parece que en Castellón no hubo saqueos ni persecuciones, al contrario, los jurats se reunieron el 14 de julio y acordaron defender a los judíos de la aljama tanto en sus personas como en sus bienes. En cambio sí hubo muchas conversiones.

En febrero de 1400 los judíos de Castellón piden que les sea vendida una Torah, de las varias que posee, al judío de Burriana Samuel Amaray. Esto nos puede dar una idea de que a pesar de las conversiones, aún quedaba población hebrea practicante de su religión.

También en el Archivo de la Corona de Aragón queda reflejado el permiso que se otorgó a dos judíos de Castellón, uno el tintorero Samuel Abenafrit y el otro el sastre Salomón Avençason para que se trasladen temporalmente a Teruel y puedan asistir como testigos de un juicio contra judíos de esta ciudad. En el mismo Archivo consta  que el rey Martín el Humano ordena al bayle de Castellón que liberara a Na Bona Bona, dándole seguridad pero prohibiéndole que saliera de la ciudad.

Pero a pesar de la buena disposición siempre surge algún pequeño problema. A causa de una disputa el judío de Castellón Benvenist Arreti, es multado por el lugarteniente del Bayle con quinientos florines de oro. Por encontrar esta sanción excesiva, el culpable y su familia se quieren trasladar a la vecina judería de Burriana. Los jurats interceden para que se rebaje la cuantía de la multa y no se pierdan en esta villa ciudadanos que perjudiquen su interés y beneficien el de Burriana.

En varias ocasiones el rey Martín el Humano había intercedido por los judíos de Castellón pero al morir sin descendencia, cuando en 1412, por el Compromiso de Caspe, le sucede Fernando I de Trastamara cambia su forma de actuar y pronto escribe el “Ordenamiento sobre el encerramiento de los judíos e los moros”. A partir de aquí y durante el reinado de Fernando I asistimos al deterioro de las aljamas.

Alfonso V el Magnánimo, su sucesor, se preocupó de corregir los defectos de su padre  y volvió a apoyarles y reorganizarles, autorizándoles para que pudieran transitar por caminos y lugares peligrosos sin llevar los distintivos denigrantes y así preservarles de abusos o burlas por parte de los cristianos.

En el año 1423, el Consell recibió una queja formulada por los Jurats por la compra de una casa a Ramón Rius por parte de un judío, sastre, lo que daba a entender que gozaban de cierta economía y seguían viviendo sin separarse un colectivo del otro. El asunto fue estudiado por 12 prohombres elegidos (2 por cada una de las parroquias de la ciudad),  que ayudarían al subrogado del gobernador, al baile y a los jurados para que buscaran ubicación y decidieron asignar un territorio exclusivamente para esta comunidad.

Después de varias reuniones la nueva judería quedaba en la parroquia de sant Pere: esquina d’En Tallant que da al carrer Major, el portal d’En Trullols hasta la casa d’En Tomás Ferrer incluída en la judería y cerràndose la calle en esta casa y con un portal.

En el Llibre de compres e vendes está reflejado todo el comercio que hubo de alberchs y tierras de cultivo e incluso la compra de una pequeña casa por la que se pagó a Na Ponceta la cantidad de mija lliura para habilitarla como sinagoga. Aunque no se puede precisar, parece que esta sinagoga estaba situada en la actual calle de la Enseñanza, pues el núcleo más importante de la judería estaba en el cruce de las calles Enseñanza con Caballeros, en lo que luego se le llamó els quatre cantons de l`estudi. Existió en este barrio una escuela rabínica, una carnicería, una tintorería y un pozo, el conocido como pou dels juheus. Al norte de la calle Caballeros estaba la puerta dels juheus o portal del rey David.

Sobre el pou de la juheria nada se sabe con certeza. Según Traver Tomás el pozo se abrió en la casa de la esquina de Caballeros con Gracia y que antes del siglo XVI no se había citado. Gimeno Michavila dice que se abrió frente a la casa de los Agut.

Se sabe que en  el año 1769 D. Joaquín Giner y demás vecinos de la calle, solicitaron la limpieza de este pozo, situado frente a la casa de los Agut, levantando al mismo tiempo su brocal para una mayor seguridad. El gobernador Bermúdez de Castro, gran urbanista de la ciudad, en el año 1792 viendo que el servicio de este pozo ya no era necesario, lo hizo cegar.

En la primera década del siglo XV hubo un marcado antijudaísmo causado por:

  • La Cortes de 1403
  • Las predicaciones de S. Vicente Ferrer
  • La disputa de Tortosa de 1413-14
  • La bula contra los judíos de Benedicto XIII

La disputa de Tortosa fue el más importante debate interreligioso entre judíos y cristianos durante la Edad Media en España. Fueron 67 las sesiones que hubo, empezando a reunirse en Tortosa y terminando en San Mateo, entre 1413-1414. Los judíos y sus rabinos fueron obligados por el Papa a asistir  y el objetivo de estas sesiones era hacerles reconocer los “errores” de su religión frente al cristianismo y si Jesús de Nazaret era el Mesías. La iniciativa era del papa Benedicto XIII pero el que llevó la voz cantante era el judío converso Jerónimo de Santa Fe (antes Josué Ha Lorqui).

Los representantes judíos fueron obligados a firmar un documento en el que “reconocían sus errores”. El Papa firmó la bula Contra judaeos y se quemaron sus libros.

El párroco de Santa María, Pere Tanques, fue uno de los perseguidores de los judíos en Castellón, que apremió a los jurados a que los recluyera, aduciendo disposiciones papales. Los jurados no le hicieron el caso que él esperaba

En 1438, de las poderosas aljamas que había en el reino de Valencia sólo pagaba el impuesto de cena de presencia, la de Castellón que contribuía con 100 sueldos barceloneses, la de Murviedro con otros 100 y la de Burriana con 30, no figurando las que en otros tiempos eran tan prósperas. El tributo de cena era el arbitrio impuesto por los reyes de Aragon, equivalente al de yantares que se conocía en Castilla y era de dos clases: de presencia (que se pagaba cuando el rey visitaba la localidad) y el de ausencia, que era una cantidad determinada.

Según el Llibre de vàlues de la peyta de 1433, el mayor contribuyente judío era Abraffim Legem con 9 libras y 5 sueldos de un total imponible de 34 libras.

En el de 1462 el mayor contribuyente es Samuel Legem con 8 libras.

En 1468 con 52 libras y 5 sueldos de imponible, destaca Yçach Xembley contribuyendo con 8 libras.

Según Juan Antonio Balbás en el Llibre de vàlues de la peyta de 1450 consta la siguiente relación de propietarios de alberchs:

  • Samuel Arramí         Sansón Arroti
  • Salomó Rodrich       Abrahim Legem
  • Preciossa, muller de  Caixo        Na Dolça, muller de Arroti
  • David Rodrich     Abrahím Xebea e sa mare
  • Salomó Abdaix    Jaffuda Caixo
  • Jusué Quatorze    Haím Caixo
  • Salomó Caixo      La muller de Saltell
  • Isach Samblell    Abrahím, fill de na Sol
  • Flor, muller de Arroti      Ahím Asseo
  • Jaffuda Legem     Na Bella
  • La muller de Benforma   A… Azhar
  • Isach Leví          Salomó Ben, major
  • Hahim Atrenay    Samuel Azarilla
  • Salomó Lobell     Abenzahat
  • Samuel Legem     Rabí Abraham
  • La muller de Jacob.

El último Llibre de vàlues de la peyta en la que figuran judíos, es el de 1485 y aunque el número de cabezas de familia sigue siendo el mismo  que en 1468 (19), el valor de los bienes ha bajado a 38 libras y 15 sueldos.

Según los Llibres de vàlues de la peyta de 1371 y de 1432 parece que se debe pensar en dos sinagogas distintas si bien no se conoce su ubicación. (Magdalena Nom de Deu).

Cuando los Reyes Católicos firmaron en 1492 el Edicto General de Expulsión acabaron con todo. Les dieron tres meses a los judíos para salir de España autorizándoles a vender sus bienes raíces o muebles pero sin llevarse moneda alguna y exigiéndoles además que pagaran censos  e impuestos injustos. En Castellón se comisionó al jurat Llorenç Gascó y al síndic Jaume Agramunt para que en Valencia el Consell les informara qué impuestos debían cobrar a los judíos antes de salir del territorio. En el Archivo Municipal de Castellón se encuentra la carta que en fecha 27 de julio de 1492 escribieron estos comisionados a los Jurados de esta villa. Según cuentan, al llegar a Valencia,…trobannos ab Abraham Legem, adelantat, e ab Devosal, juheus en aqueixa Governació. Estos rechazaron con soberbia a Pere Miquel com asessor del magnifich Regent de Governador e jutge de les causes dels dits juheus por tenerlo como sospechoso. Después de fuertes discusiones se les aconsejó que siguieran las normas que tenían los de Murvedre.

Cuando los judíos de Castellón abandonaron sus casas (unas 25 familias), algunas quedaron cerradas y otras parece que las adquirió un vecino llamado Villarroig, no quedando ningún  signo de su paso por estas tierras. A  partir de 1492 ya no aparecen anotados en nigún lugar censos ni impuestos a judíos.

PRINCIPALES REYES DE LA CORONA DE ARAGÓN Y

su relación con la Judería de Castellón

 

JAIME I  (1213-1276)

Les exime de todo pago, portazgo

PEDRO  III EL GRANDE  (1276-1285)

Pide su conversión de forma pacífica

ALFONSO III EL LIBERAL       (1285-1291)

Les pide el pago de 600 “sous”

JAIME II              (1297-1327)

Les concede licencia para cementerio

ALFONSO IV EL BENIGNO (1327-1336)

PEDRO IV EL CEREMONIOSO (1336-1387)

MARTÍN EL HUMANO               (1396-1410)

Intercede en varios asuntos en su favor

COMPROMISO DE CASPE(1412)
FERNANDO I DE ANTEQUERA              (1412-1416)

“Ordenamiento sobre el encerramiento de los judíos e moros”

ALFONSO EL MAGNÁNIMO

(1416-1458)

Vuelve a apoyarles y darles privilegios

FERNANDO EL CATÓLICO         (1479-1516)

1485 Crearon la Inquisición                                                                                                           1492 Edicto de expulsión

BIBLIOGRAFÍA:

Balbás y Cruz, Juan Antonio ,El libro de la provincia de Castellón obra premiada en los Juegos florales del Rat-Penat celebrados en Valencia en 1889.

Magdalena Nom de Deu, La aljama hebrea de Castellón de la Plana en la Baja Edad Media, de 1978.

Sánchez Adell, José. Artículos del Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura.

Traver Tomás, Vicente, Antigüedades de Castellón de la Plana, de 1958

http//es.wikipedia.org.wiki 12-2010

http//judios-sefarditas.blogspot.com  12-2010

Febrero de 2011          Antonia Tomás Arrufat

 

CARRER DE MOSSEN SORELL

CERÁMICA

EMPLAZAMIENTO DE LA JUDERÍA EN CASTELLÓN

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

2 comentarios »

  1. És un plaer, veure com els majors, tenim la curiositat i les ganes, de compartir coneixements, que a vegades no apreciem en altres èpoques de la nostra vida. Es clar que no mai és massa tard .Gràcies

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Comentario by una companya — 17 junio 2011 @ 21:05

  2. Hola;

    estamos en clase de antropologia y los nuevos compañeros estan leyendo el blog.

    Un saludo
    Pili

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Comentario by Pili — 11 octubre 2011 @ 19:31

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URL

Deja un comentario

Powered by WordPress