Costumbrismo en el siglo XVII

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Contenido

COMPORTAMIENTO DE LAS MUJERES

Este trabajo está sacado del libro secretos de la agricultura , casa de campo y pastoril .

LIBRO DE LOS SECRETOS DE AGRICULTURA, CASA DE CAMPO Y PASTORIL.

Traducido de la Lengua Cathalana en Castellano, por Fr. MIGUEL AGUSTIN, PRIOR DEL TEMPLE de la Fidelissima Villa de Perpiñan del Orden, y Religion de San Juan de Jerusalen, del Libro , que el mismo Autor sacò à luz el año 1617. I ahora con adicion del quinto Libro, y otras curiosidades; y un Vocabulario de seis Lenguas, para declaracion de vocablos de dicho Libro; y al fin dèl se hallaràn las materias de que el autor trata, con una Rueda perpetua, para conocer los años abundantes, ò esteriles. Año 1722 CON LICENCIA.

La transcripción literal del una parte del libro, solamente tiene la intención de reflejar tal como era la sociedad de la época. Transcribiré los capítulos que hacen referencia a asuntos de índole doméstico y al uso de hierbas para curaciones.

Más adelante iré tratando temas que puedan ser de interés, con la intención que puedan ser ampliados y discutidos. Debo aclarar que no se ha hecho corrección alguna de la ortografía de la época,lo que significa que no son faltas de ortografía como están escritas muchas palabras del texto.


SECRETOS DE LA CONDICIÓN Y OFICIO DE LA MADRE DE FAMILIAS DE CASAS DE CAMPO, Y COMO DEBE CRIAR, ENSEÑAR Y DOTRINAR A SUS HIJAS Y CRIADAS.

“ La Madre de Familia de la Casa de Campo, no tiene menos obligación de acudir a las cosas que a ella tocan, como a su Marido las de su oficio, antes bien le debe ayudar, repartiendose entrambos el trabajo: y assi toca à su gobierno el cuydado de las Bacas, ( si no fuesen muchas) en que no les falte sustento, por lo que puede sacar su esquilme, como leche, manteca, y quesos, de que siempre ha de tener bastecida su casa. Tambien debe acudir al gobierno de los Puercos, del Horno, y Bodega: Curar cañamo, y lino, y hacer sus telas.

Ha de hazer esquilar los ganados, y hazer cardar la lana, para que se hagan paños, para vestir la Familia de su Casa.

Tambien le toca el cuydado del Huerto, en quanto à las yervas de las hortalizas, y cosas de comer. Debe tener cuydado de las Palomas, y de las demàs Aves, y Abejas, y de la conservación de las frutas, y semillas: Emperò el comprar, y vender los ganados, manejar dineros, y pagar salarios à los que les sirven, ello toca la hombre: Lo demàs, que consiste en otras muchas menudencias, como son, terner limpia la ropa de su casa, y la casa bien adrezada, y compueste, sin dificultad es obligación de la Mujer, la qual, después de Dios, debe obedecer siempre a su Marido.

Conviene sea muger de buen gobierno, y diligente, assentada, y casera, y bien acondicionada con los criados, haciendose siempre guardar el respeto, y decoro, que conviene: No debe ser reñidora, ni maldicente; ha de hablar poco, no ser muy escasa.

En los aderezos, è instrumentos de su adminidtracion debe tener cuydado que aya concierto, poniendo cada uno en su lugar, como tambien las demas cosas del servicio de su casa, porque cuando siendo necesarios, los puedan hallar de presto. Debe ser la primera al trabajo, y acostarse la postrera.

No ha de dexar mal lograr el valor de un alfiler, porque un grano oy, y otro mañana, vendràn à ser una fanega. No tenga cuenta con chismerias, sino fueren negocios de importancia. A la noche darà cuenta à su Marido, de lo que cada dia hubieron de nuevo, acerca de la administración de la hazienda, en quanto à lo que toca à su govierno della.

Con sus vecinas debe ser voluntaria y agradable, haziendo lo que pidieren, si pudiere buenamente; pero no ha de llegar la familiaridad à tanto, que los criados dellos le frecuenten su casa, ni los suyos la de los otros; entiendese esto con diferencia de personas.

Tambien deve persuadir à sus hijos à que trabajen, si quieren que después sepan lo que han de mandar à sus criados, y para que conozcan si trabajan bien, y el modo como se han de aver, y tratar con ellos.

Deve tambien, à mas de ello, ser muy recatada, y que no permita, ni consiente en su casa juramentos, blasfemias, desveguenças, ni aun una palabra ociosa. Tocañe assi mismo tener cuydado de recoger las granzas,y otras semillas para las Palomas, y las demàs Aves, y guardar las pajas, y sarmientos para calentar el horno, tanto, que aunque sean despojos de habas, garbanzos, bisaltos, y aun cardos, no debe dexarlos perder; porque aunque parecen unitiles, pueden servir para ceniza, ò estiércol. Si huviere Señora principal en la Casa de Campo, devele fielmente cuenta de los huevos, y cria de las Gallinas, y de las demàs Aves, y Animales, que estuvieran a su cargo. Conserve en paz à sus criados, y nunca se meta entre los que no se quieren bien. El pan que se comiere de ordinario sea duro, y en años esteriles, no aguarde que los de la casa pongan agua en el vino, fuera de su Marido, y huéspedes.

Como se deven regir sus hijas, y criadas estando en conversacion

Procure que sus hijas, y criadas vivan en recogimiento, y en cualquier parte que se hallen de conversación, con personas de casa, parientes, ò estraños, no se pongan à hablar de tercero con alguno en particular en presencia de los otros de la conversación, ni menos después que havràn hablado, como està dicho dos dellas no se pongan en risa ded algo de lo avràn hablado, ni de otras, porque no entiendan los otros circunstantes la causa de su risa, porque ò las juzgaràn de locas, ù de poco juizio, ù de livianas, ò que hazen burla ded alguno dellos, ù de algunas de las otras; y quando se rieren en presencia de cualquiera, no haràn las risas inmoderadas, antes siempre con mucha severidad, y buena gracia, bolviendo luego à recogerse con gravedad santa, honesta,y necessaria a la pudicicia virginal, y particularmente de doncellas, que desean professar virtud, y recogimiento.

En compañía de criados, no devé estar las hijas, doncellas, y criadas

Sus hijas, doncellas, y criadas no estaràn en parte de la casa donde aya algun criado, ni estàr, ni detenerse alli un punto; y si ellas tuvieren ocupación en la cozina, sala, ò en otro cualquier aposento, donde estuvieren dichos criados, ò cualquier dellos, y no se querràn ir à sus aposentos, daràn luego razon dello al Señor, à la Señora; y si acaso estuvieran fuera de la casa, deven irse dentro de su aposento, y en llegando el Señor, ò Señora, se lo diràn, y sino serà toda la culpa de ellas. Y quando avràn de dezir algo à los criados de aquello que no se pueden escusar, se les dirà con mucha modestia de todos sus sentidos, y en particular de los ojos, y composición exterior, que obligue à tenerlas muy grande respeto.

Quando hablaren con algun críado, la modestia con que hà de estár. Quando hablaren con hombres, la distancia que ha de aver, y del modo de dar, y recibir. Exemplo la Serenissima Princesa de Parma.

Conviene que estèn muy advertidas, que siempre que tratàren, ù dieren razon à algun criado ò à otro cualquier hombre, ò sea Eclesiastico, Religioso, ò Señor, dentro, ò fuera de casa, que estè a lexos el uno del otro dos varas : y si acaso hubieren de dar, ò recibir algo de qualquier hombre, ò sean criados, o qualquier que sea, ha de ser con mucho recato, de modo que las manos no se toquen, aunque sea por inadvertencia, y sin ninguna mala intencion: y serà mucho mejor, poner aquello que dieren, ò recibieren encima de alguna tabla, ò banco, ò en otra parte acomodada, y esso a imitación de la Serenissima, y virtuosa Princesa de Parma, que saliendo de una Nave con mucha prisa, por averse pegado fuego en la nave, queriendole ayudar un criado suyo, tomandola por el brazo, para con presteza de aquel peligro, ella le riñò con muy gran sentimiento, por semejante atrevimiento de averle tocado el brazo, aunque estuviesse en semejante peligro: Y en otra ocasión estando enferma un hombre muy espiritual, queriendole dar confitura, no la quiso recibir, sino poniendola en un pañuelo, como en su vida se halla escrito por le Padre Diego Perez.

No devè hablar cò ninguna persona á solas.

No estèn descuidadas de estàr solos, en compañia de cualquier hombre, de cualquier estado que sea, aunque sea Religioso, y muy virtuoso, en ningun lugar secreto, ò publico, (sino fuere su Padre) antes se vayan luego, no dandoles lugar de hablar à solas, aunque les hablen de la Passion de Christo.

No devè recibir billetes, joyas, ni otras cosas.

Si acaso algun criado, criada, hombre, muger, niño, ò niña, de casa, ò de fuera Della, les dixese alguna palabradescortès, ò mal criada, ò les llevasse algun recado, ò villete, dineros, flores, anillos, y otras joyas, ò otra cualquier cosa, ò sea de plata, ù de oro, de vestir, ù come4r, ù beber, no le deven dar oido, ni recibir ninguna cosa; antes bien lo embiaràn en hora buena, mostrando grande sentimiento de semejante atrevimiento, y luego dello han de dar razon al Señor, y à la Señora, ò à uno de los dos, al que mas presto hallaren en casa.

Quando los Señores vayan fuera de casa, como se han de regir.

Siempre que el Señor, ò la Señora salieren fuera de casa, y quedaren solas, ò alguna dellas en casa,luego cerraràn las puertas de la escalera, y no deven abrir, ni permitir que se abran hasta que el Señor, ò Señora sean bueltos à casa, aunque sea criado de la casa; antes à ellos, y à todos los hombres, y mugeres que pedieran alguna cosa, les daràn razon desde sus corredores, ò ventanas del patio, sin abrir la puerta de la escalera, diciéndoles, que buelvan cuando el Señor, ò Señora estaràn en casa: y en todo el tiempo que tardaren à bolver, no se assomaràn ellas à las ventanas; antes aquellas las tendràn cerradas, sino fuesse por alguna legitima, precisa, y urgente causa: y si acaso algun criado, ò otra persona del cualquier estado que sea, hallava por algun descuydo, ò por otra causa la puerta abierta, y con atrevimiento sibuesse arriba, para inquietar alguna de ellas, luego con gritos, y amenazas lo alborotaràn, para que se vaya, y cuando esto no bastare, se vayan dentro su aposento, y cerrando muy bien la puerta, y vayanse à la ventana de la calle, y daràn gritos à la Señora vezina mas cercana, y de mas confianza, y de honor, y la rogaràn que venga al punto, por una grande necesidad, y no se muevan de la ventana, ni abran la puerta del aposento, hasta que aya llegado la dicha vezina; y esto es casi imposible pueda suceder, si ellas, ò alguna dellas no lo consienten  : Advirtiendo, que en semejante caso, lasque no sabràn nada, ni avràn dado consentimiento,haràn lo que està dicho, por su honor, y descargodellas.

Quando algun hombre quisiera violentar a alguna doncella, en cualquier parte que sea, como se debe comportar.

Y si acaso fuere, que estando alguna doncella sola en Casa de Campo, ò Cortijo, en la Aldea, ò se hallasse en algun bosque, ò en alguna población, aunque estuviesse la casa de tal manera, que gritando, con dificultad puede ser oida (si bien en población es imposible, si acaso ellas no lo consienten) en semejante caso, si algun atrevido, y poco temeroso de Dios, con alguna industria subiesse en casa y las quisiesse violetar, y quitar el honor, primero con persuasiones, y promesas de casamiento, ù de dadivas, ò otras qualesquiere cosas, diziendo: si vozeais, ni dezis nada, quedareis sin honor, y si consentis ninguno lo entenderà, y por cualesquier promesas, aunque fuesen seguras, que le pidiesse dar todas las riquezas de todo el Mundo, por lo que està cierta, todas ellas, aunque fuesen mejores, no tienen comparación con al precio, y valor, y rescate de nuestra a Alma, que es infinito, porque no cuesta menos que la Sangre, y vida de Christo muestro Redentor. Ni menos la espanten semejantes amenazas, porque son enganños, y embustes del Mundo, y Demonio: antes bien la certifico de parte de Dios Omnipotente, que consintiendo con el pensamiento, palabra, ò obra, pecarà mortalmente, y quedarà condenada, segun la presente justicia, à los Infiernos, y quedarà sin fama, y honor por todos los fias de si vida; y no consintiendo, agaradarà mucho à su Divina Magestad, y alcançarà gran nombre de Doncella de honor, y virtuosa en el Cielo, y mucho premio, por defenderse de semejantes tentaciones, y trabajos, reclamando à Dios, y à so Madre Santissima, saliéndose de casa, gritando siempre con grandes gritos, hasta tanto que se vea libre: Y quando el hombre fuesse tan desenfrenado, que quisiesse hazer grandes fuerzas para violentarla, no por ello desnaye; antes con las fuerças que Dios le avrà dado, y con grandes gritos se irà defendiendo, reclamando à Dios, y nuestra Señora, y puede confiar que Dios le sacarà de semejante trabajo, como en semejantes ocasiones librò à Santa Susana, Sante Lucia, y otras Santas Doncellas, de los Tyranos, que les hazian llevar en casas publicas de migerer erradas, y alli las hazian semejantes persecuciones, con violencias, para hazerles perder la virginidad, y de todos estos trabajos las sacò Dios nuestro Señor con mucha honra, y gloria, como se puede vèr en la svidas de muchas Santas en los Flos Sanctorum: Advirtiendo, que por muchas persuasiones que el demonio les hiciese, que pues las avian tocado manos, y cara, ò cualquier otro tocamiento deshonesto, que semejante atrevimiento con fuerça, y violencia, no pudiendo ellas con sus propias fuerças resistir a semejantes trabajos, no por esso han de desmayar, porque las certifico, que no consintiendo con la voluntad, antes bien teniendo grande aflicción, y pena, y siempre resistiendo con sus pocas, ò muchas fuerças, con firme resolucion en dexarse matar, y morir antes de ofender à Dios, mortalmente, no solo no pecaràn, antes alcançaran muy grande merito, y corona, porque Dios no permitirà que sean tentadas mas que sus fuerças puedan resistir, que assi lo tiene prometido de su boca, y no puede mentir, porque es la suma verdad, y despues de todo daràn razon al Señor, ò Señora; y para hacer prevencion à semejantes peligros, de lexos sean advertidas dse no quedar nunca solas en ninguna parte, donde gritando no pueden ser oidas.

Si de noche sienten, cómo ase han de regir.

Siempre que de noche se hallaren por alguna cosa necesaria delante alguna ventana, y oyendo algun ruido de algun hombre en la calle, ò que diessen golpes en la ventana, (por ser laxa) ò que tirassen alguna piedra, luego sin mas tardar se saldràn de el dicho aposento, y daràn dello razon al Señor, y à la Señora.

Si de dia algun hombre las mira có curiosidad lo que debe hazer.

Si de dia, por alguna ocasion necessaria, se hallaren delanate alf¡guna ventana, y vieren passar à algunos que conocieren, y curiosidad las mirare con alguna coriosidad, luego se quitaràn della, y serà muy acertado serrar las ventanas; y si fuere en la calle,dissimulartàn, volviéndoles la cara, ò baxando los ojos, sin dar salud; y serà bien de cuntinuo tener las ventanas cerradas solo queden abiertas las de arriba, ò postigos, sino fuere en presencia de la Señora, ò con su licencia.

La templança en el comer, y bever.

Trendràn mucha templanza en el commer, y bever, no comiendo, ni beviendo la menor cosa fuera de las cosas ordinarias, ni comeràn, ni beveràn de secreto, sino que todos lo puedan vèr: Evitaràn el excesso , no solo de la demasiada cantidad, pero tambien el la qualidad de algunos guisadillos, y cosas de regalo, ni aparejadas con diversidad de especies, y otras cosas, tomando solamente lo que fuere necessario para el sustento, que no le impida los ejercicios espirituales, estimando mas en ello perder por un poco menos, que por poco mas: Y en cualquier parte que coman, sea con mucha policia, sin tocar en el plato comun con las manos, sino con el cuchillo, ò tenedor, no olvidandose de la bendicion de la mesa al pricipio, y dar las gracias al postre. Las horas ordinarias de comer, y bever para la gente joven, pueden ser, almorçar, comer, y cenar: Beveràn agua sola, vino en ninguna manera ( porque fomenta las tentaciones sensuales) sino fuera por necesidad vrgente, y conservación de la salud y en tal caso beveràn muy moderado, y solo el que fuere necessario para remedio de la necessidad que tuvieren, y esso haràn de consejo de los Medicos, espiritual, y corporal.

Templança en el dormir.

Tambien tendràn templança, y regla en el dormir, no dormiràm mas de la horas necesarias, para conservación de la salud, que seràn las horas el numero que aconsejàre su Confessor.

La templanza, y cuidado en el vestir.

Dentro, y fuera de la casa han de llevar el vestido tan conservado, y bien puesto, de tal manera que no se les pueda vèr sino las manos, y cara: aunque lleven balona, no lleven el cuello muy descubierto.

No deven ir sin medias, ligas, zapatos, y vestido bien compuesto.

Nunca iràn sin medias, y zapatos, ni sin ligas à lasmedias, y ataduras en los zapatos, y bien ligadas,de manera que las medias no hagan pliegos, ni vayan caidas, que es grande defecto, quando por alguna inadvertencia se le vèn semejantes descuydos. Ni menos iràn con los grazos arremangados, preciandose muchísimo de llevar el vestido, y el demas adorno de la persona bien compuesto, aunque fuesen de remiendos, y pedazos bien compuestos, que es acto de virtud.

No deven tener vestidos desordenados.

La ropa de sus vestidos tendràn siempre en el arca bien limpia, y concertada de tal manera, que no se halle fuera del arca, sino fuere cuando la limpiaren, ù doblaren: y assi estaràn bien contentas de los vestidos, que sus Padres les hicieren, conforme sus posibilidades, y estado siendo ellas virtuosas, y buena: Ni menos tengan vestidos desordenados de colores claros, vistosos, ni agradables à alguno sino solo à Dios, y a sus Padres, porque lo contrario seria vanidad, y de muy poco espiritu, y luego que veràn algo roto, lo apañaràn, y coseràn, antes que vaya creciendo mas, y repararàn en todo aquello que ellas lo pudieran remandar, ò reperar; y en lo damas que fuere nacessario, avisaràn al Sastre luego, para que se dè remedio, y no crezca mas el daño. Y no fuera desacertado procurasen en aprender, y saber hacer cualquier remiendo, para cosas de sus vestidos.

Quando salieren de casa, vean si estàn bien compuestas.

Quando salieren de casa mirense, y reconozcan si estàn bien compuestas, y ordenadas con el vestido, como està dicho, y no passe algun dia, que no se laven la cara, y manos á la mañana, y à las horas de comer, al principio, y al fin, y siempre con agua clara.


Antes de salir del aposento estén compuestas.

Antes de salir de la camara, ò aposento, estèn del todo compuestas, y estèn todo el dia con la misma compisicion, sin desconpomerse jamàs: De manera , que si alguna persona, por grave que fuesse llegasse a casa, no las hallasse descompuestas, y descuydadas, en cualquier ocupación y ocasión.

Todas las cosas que haràn sea con policia.

Todas las acciones, ò haziendas que haràn, ora sean de cozina, ora cualquier otras por validas que sean , procuraràn hazerlas con grande limpieza, y policia, y con la buena composición del vestido, como està dicho.

En la casa como hà de estàr.

En la cama se pondrán con muy buena composición. Poniendose en la figura que deven estàr quando sean muertas en la sepultura, haziendo sobre esto particular reflexion, aunque sea feo de passo, diziendo una Ave Maria por su Alma, como si fuera muerta; y después recogeràn que no estè largo, antes recogido; y si durmieren dos, ù tres juntas procuraràn no tocarse las carnes, las unas con las otras poco, ni nada; y siempre que estuvieren en la cama, de noche, ú de dia, sanas, ò enfermas, assi de verano, como de invierno, estaràn bien cubiertas, y compuestas, que no se les vea sino la cara, y las manos, por alguna necesidad, o causa justa volviéndolas à regiger liuego debaxo la ropa.

Quando se leventaràn ó pondrán en la cama.

Quando se levantaràn, ò pondrán el la cama, siempre tendràn el mismo cuydado de no ser vistas, no solo de varon, pero ni de las hembras que dormiràn con ellas, sino solo lo que no se puede escusar, que son los pies, manos, y cara, supuesto que tuviesen, como es razon las camisas largas hasta el tobillo, y llevándolas arriba en el pescueço, y abertura del pecho bien cerradas, y atadas, teniendo cuydado quando se desnudaren à la tarde, y à la mañana se vistieren, estàn cerradas las puertas, y ventanas; y si acaso alguna vez querràn reconocer las pulgas de la camisa, reconocerán primero bien todos los agujeros que puede aver, hasta el de la llave, ò cerradura, y no se pongan en derecho de alguna puerta, ò ventana, por bien cerrada que sea: Y mejor seria que no hiciesen esse ejercicio en essa forma, sino sino cuando muden de camisa, entonces espulguen la que dexaren, porque siempre corre peligro de ser viatas, y codiciadas, como sucediò à Susana, y à Bersabè, que pensavan poco ser vistas en el baño, de donde sucedieron à Susana los peligros en que se viò de su honra, y vida; y Bersabè su adulterio, y muerte de su marido Vrias, no olvidandome de la Cava en nuestra España.

No deven enrizarse los cabellos, ni vsar olores, perfumes.

No se enrizaràn, ò cresparàn sus cabellos, ni llevaràn perfumes, ni olores, ni vsaràn los baños por curiosidades, sino fuera por necesidad, enfermedad, de orden, y mandato del Medico corporal, y con licencia del espiritual.

No deven vsar pinturasb en manos, y cara.

Pintura no la vsaràn en la cara, y manos por ningun caso, porque es desatino grande, querer borrar laimagen natural, que Dios en ella ha pintado, con arreboles, y afeites. Si un Pintor después de aver acabado una buena pintura, alguno se la quisiesse borrar, lo sentiria mucho: No es mucho que Dios se tenga por ofendido se aquellos que le quieren lo que èl ha hecho con tanta perfeccion, quanto mas, que es grande locura, pensar que la pintura sea remedio de las fealdades naturales, porque todas las colores, albayalde, soliman, y demàs afeytes de todo el Mundo, no son bastantes à hazer, que la boca grande sea pequeña, ni los ojos pequeños sean grandes, y que los azules sean negros, y las orejas grandes, y nariz larga sea pequeña: Y assi es muy grande engaño, porque pensando hazerse hermosas se hazen feas, porque la hermosura esencialmente, no consiste en la blanmcura, y colores, sino en las buenas facciones de la cara, y buen talle, y disposición del cuerpo, que todo es invencion de Satanàs, por que ella no lo hazen por agradar à Dios, ni à sus Padres, ni las que son casadas à sus Maridos, sino agradar al Demonio, y à los hombres: que sea verdad, claramente se vè, poque en casa ordinariamente van desconcertadas, y sin pintura, y en querer salir de casa se afeitan, y se conciertan, y es ciertissimo, que no engañan sino à sì mismas, porque essos propositos; y engaños, ninguno los ignora, que ellos mismos se dan harto à conocer, mirandolas al Sol, se verà como destilan el licor verdinegro, y en llegando cerca de ellas, pesto ee sentirà el mal olor, que sì dan, y mirandoles los dientes los deràn negros en estremo, y si las vèn el dia, ò la noche, quamdo quieren descansar del martirio que han passado en el dia con dichos afeites, las veràn tan arrugadas, que las pieles de la cara se van cologando por los dos lados, y assi por donde piensan hallar casmientos, las que tal hazen, por alli se pierdan, porque essa hermosura ningun hombre sabio, y virtuoso, la quiere, ni desea, y si alguno se vale dellas, no es poruqe no conozca el engaño, sino por segundas intenciones, por ser ellas muy sensuales, y deshonestas, y assi para cosa tan clara, bastaràn las razones dichas. Solo han de estàr advertidas, que no limpien la cara, y manos de su cuerpo corruptible, sino fuere con agua clara, y limpia: Mayormente si han experimentado, que las mugeres lavandose las manos, ò otra carne de cualquier parte del cuerpo segunda vez, el agua saldrà clara, y si el hombre se la lavare segunda, tercera, quarta, y quinta, ni mil vezes, el agua no saldria clara, antes tubia: La razon es, que el hombre fue criado de la tierra, y assi tantas vezes, como el hombre se lavarà las manos, ò cara, siempre se desapega de la tierra, de que està formado el cuerpo, como cosa corruptible; y la causa de no hazer este efecto en las mugeres, es que la mujer fue formada de una costilla de nuestro Padre Adàn, y como la costilla, y huessos sean tambien , pero son de una massa mas condensada, y menos incorruptible, que la de la carne del hombre, por esso la carne de la muger lleva mas ventaja à la del hombre, en lo de lavar cara, y manos: y assi no deben usar otros afeites, que el agua clara, procurando lavar la cara de su Alma, con el agua de la gracia, que se alcanza por medio de la penitencia, con dolor, y contricion verdadera de sus pecados, y de essa suerte el cuerpo, que agrada à Dios nuestro Señor.

No baxen la escalera sin licencia.

Nunca deven baxar la escalera, ni para baxar caridad à algun pobre, ù otra ocasión, sin licencia, ù orden del Señor, ù Señora.

Como se hà de tratar entre ellas. Si ay palabras entre ellas, como se hà de poner en paz.

Entre ellas, nunca se tratarán sino con mucha cortesia, y crianza, como se debe à cada qual de ellas, servada proporcion: Ni menos entre ellas, ni otras , dev aver malas palabras, murmuraciones, ni question alguna, ni deven ser porfiadas en cualquier razonamiento que tengan, aunque les parezca tengan razon, antes siempre tendràn gran paz, y estèn unidas con el vinculo de la caridad fraternal, como hijas de Dios, y de nuestra Señora: Y si alguna de ellas tuviere algunas palabras entreb ellas, ò entre otras, las demàs prouraràn ponerlas en paz, y si no pudieràn daràn razonal Señor, ò a la Señora.

Las represiones , de quien à de recibir.

Qualquier reprehencion, aunque sea de cosa leve la han de recibir de sus Padres , ù de quien estuviese en tal lugar, con mucha humildad, si hacer alguna replica, ni respuesta que los provocasse à colera , è indignación.

En conversación de estraños como han de hablar.

En qualquier conversación que se hallen fuera de entre ellas mismas estèn muy mesuradas, y no sean faciles en hablar, y que sea poco, y solo à las preguntas necesarias, y quando sean interrogadas, responderán con breves palabras, y no interrumpiran a nadie su discurso, ò razonamiento cuando hablan: si querràn decir, ò responder alguna cosa, aguarden su vez, tanda, y lugar, esperezado que los otros ayan hablado, y sino le dieren lugar, calle, y no diga cosa, ni porfie, que en esso harà acto de virtud, salvo empero, que si por no hablar corria peligro la honra de Dios, ù del proximo: en tal caso pedirà licencia, y hablarà lo que Dios le inspirare.

Mentira no ha de dezir.

Mentira por leve que sea, no se ha de dezir, pues no se puede dezir ni pecar, aunque por dezirla se huviera de restaurar el Mundo, y las vidas de todos los hombres.

Escrivania ni la han de tener.

Tintero, pluma, ni papel, en su poder no han de tener, ni esciviràn cosa alguna, sino fuera en presencia del Señor, ò Señora, consultandoles aquello que avràn escrito, por ver si està bien, y con buen termino, ora sean letras misivas, oraciones, devociones, ora cualquier otra cosa.

No han de recibir cartas, ni billetes.

Si algun hombre , ò muger les llevasse alguna carta, ò villete, dirigidos à ellas, aunque la persona que la lleve sea conocida, y de confianza, y aunque supiesse quien la ha escrito, y fuesse la persona mas conjunta, y de sujera confuianza, no la tomarà de ninguna manera , antes le responderà la dèn à su Señor, ò Señora, y de ninguna manerav la tomen de manos de otros, ni la lean, que primero n o tengan licencia de su Señor, ò la Señora, y leida primero por alguno de ellos.

No este cuidadosa de su colocacion.

No esten solicitas, ni cuydadosas de su colocacion.,con afecto desordenado, dexandolo todo en manos de Dios, y de sus Padres, à quien toca tener esse cuydado, porque acostumbra causar inquietudes en el espiritu, y de aquí nacen, y empiezan los daños, que muchas veces se vèn en el Mundo, contra la conciencia, honra, y pureza virginal de las doncellas; y assi pidan en la oracion a Dios, las alumbre à ellaas, y à sus Padres, para que acierten en darles el estado que mas las conviene, y en que puedan agradar, y servir à Dios.

En que secretas se han de poner.

En las secretas, ò necesarias, donde algun criado, ò otro hombre de casa pueda entrar, nunca se pongan, sino fuere en aquellas que los hombres no puedan entrar; y quando huviere secretas en el quarto de sus aposentos, tengan algun servicio en alguno de sus aposentos, y alli evacuaràn; después a otra recatada, que los criados no se hallen en casa, ò bien estèn retirados aen sus aposentos, haràn sacar el servicio à la criada, ù dueña de la cozina.

Nunca esten ociosas.

Nunca estaràn ociosas, sino cuando con licencia de la Señora, media hora después de la comida, luego, ò en otra ocasión de voluntad de la Señora, tomatràn algun santo,y honesto divertimento, porque assi el Demonio las halle ocupadas, y no las pueda hazer guerra à su salvo, mayormente llevando la presencia de Duios, la qual procurar+an tener siempre todo el dia delante sus ojos.

Licion de libros buenos.

Todos los ratos que vacaràn à los exercicios corporales, procuraràn las que supieren leer, ocuparse en leer, algunos libros de devocion, y no otros de historias, ni cosas profanas, sino aquellos que fueren de provecho para el Alma.

Ni jueguen de manos unas y otras.

En los entretenimientos, que tendràn en qualquert iempo, y ocasión, se dentro, ò fuera de la casa, no jugaràn de manos, dandose golpes yunas à otras, ni haziendo fuerças de querer alguna cosa à porfia, porque ademas, que es contra toda buena regla de espiritu, es grosería, y grañidísima villania.

Deven ser devotas de nuestra Señora SS.

Sean muy devotas de nuerta señora Santisima Madre, y Abogada de los pecadores, para que encomendàndose à ella, en honre, y gloria de su Virginidad, y Cocepcion, les valga, y puedan conservar los pensamientos santos, castos, y puros, y las alcance la gracia para resistir varonilmente à todas las tentaciones del Demonio, Mundo, y Carne, para que puedan conserva la castidad, y pureza virginal.

LO QVE AVRAN DE OBSERVAR FVERA DE CASA

Por las calles como han de ir.

Quando saldràn fuera se casa iràn siempre muy cercanas de la Señora, que sea como à tocarle el manto, y quando passaren por las calles no sean vanas, y curiosas en desplegar los ojos à todas partes, antes los llevaràn baxos; ni mirar atràs por ninguna cosa, ni los levantaràn à mirar ninguna ventana. El manto llevaràn algun tanto baxo, porque està muy mal lleven la cara descubierta. La cara no la llevaràn risueña, ni alagueña, antes bien mesurada, y compuesta de una gravedad santa, que cause edificación à todos los que la miràren.

Salud y cortesia.

Quando avràn de bolver la salud, ò cortesia à alguna persona, que por ser conocida por honrada, y virtuosa, no la pudieren escusar, la haràn con los ojos baxos, modestos, y fixados en tierra y no los alçaràn hasta que sea passado el que las saluda.


No deven mirà ningun hombre à la cara, y à quien deven obiar la salud.

Dentro, ni fuera de casa nunca miraràn algun hombre à la cara de derecho en derecho, porque es muy contra el natural de la honestidad, y pureza de las doncellas, que profesan virtud, y quieren ser tenidas por virtuosas, y honradas. A cualquier otro hombre joven, casado, ò no casado, Religioso, Eclesiastico, ò Seglar, que les quiere dar salud yendo por la calle, ò en ventana, desviaràn de bolversela, y según la persona, le volverán la cara.

Villete,ò papeles en la calle nodeven alçar, quando vayan con la Señora à vista.

Villete que alguno echa en la calle, yendo por ella, ò lo vieren, sin vèr quien lo ha echado,ni qualesquiere manera de papeles, no los alçen por la vida.Si ellas fueran con la Señora à alguna visita, procuraran estàr en su presencia, y quando no fuere possible, estaràn juntas,si fuesen dos; y si fuere una sola, estè en compañía de una muger honrada de la casa; y entretanto que la Señora tardare à salir, no admitan conversación con ningun hombre, y en caso que las preguntasen, no respondan palabra.

Como han de estar en las Iglesias.

En la Iglesias se pondrán, si fuere posible, delante de la Señora, y no detràs, y si hubieran de estàr atràs, ponganse muy cerca, y con muy buena composición, y el manto un poquito baxo; la cara tiene que mirar al Altar, y nunca se volverán à vèr por detràs, ni por los lados. Quando oiràn los sermones, tendràn el manto muy baxo, que les cubra la mayor parte de la cara, por evitar el no ser miradas de los hombres que se ponen delante, y al encuentro, y no miren à ninguno, por tanto que les pareciere, sino al pulpito, ò los ojos clavados en tierra, y deven estar con mucha atención, y sin hablar todo el tiempo que estuvieren diziendo el Oficio, Missas rezadas, y Sermon.


No hablaran con muger vque no conozcan.

No hablaran en la Iglesia, ni en otra parte, con alguna muger, que no conozcan; y si alguna las quiere hablar, le apartaràn la cara, sin responderla, y si fyere porfiada, se alçaràn, y se acercarà à donde està la Señora, y luego le daràn raspón, y semejante muger la pespediràn con desmostracion rigurosa, subiendo un poco la voz le diràn, que vaya muy en hora buena; y advertirán, que quando la Señora estè en el confessionario confesando, no quede ninguna de las doncellas sola, sino que todas estèn juntas, y no estèn divididas en diferentes Missas, ni quando comulgaren, ò oyeren sermon, porque la experiencia ha mostrado, que algunas malas mugeres, no teniendo lugar en otra parte, han aguardado en ella ocasión, para inquietar alguna donzella.

Mascaras, ni bayles, no los han de vèr.

Mascaras ni bayles, y saraos, en ninguna manera lo vean, que son cosas inventadas Satanàs, y son causa de grandes pecados, particulamente à las dozellas, y en caso que no pudieren escusar de ir à algun sarao, ò bayle, sea en compañía de su madre, y no de otra, por ocasión de algun casamiento, de algun sobrino, ò pariente muy cercano, no en otro; y el tiempo que ocuparàn estando alli, no sea con la voluntad , sino con el cuerpo, antes tener aborrecimiento à todo lo que alli veràn, por licito que parezca, y dado el caso les quisiesen hazer baylar, ò dançar, aunque mas las importunen, no han de salir por la vida: Ni en ningun tiempo aprenderàn â dançar, ni baylar, y si acaso sus padres se lo mandasen, procuraràn escusarse, quasnto les fuere possible.

Comedias no vieran.

Comedias tampoco de ordinario las iràn a vèr, por ser cosa perniciosa, si ya no fuesse algun Dialogo, ù otras cosas devotas, que se representaren publicamante dentro dentro de alguna Iglesia, por algunos niños; en qualquiere otra parte, no vayan, ni las vean de ninguna manera; porque aunque se si sean indiferentes, con todo enseña la esperiencia, que comunmente se saca dellas mas daño, que provecho.

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