Viaje a Zvolen y Praga Dic. 2012

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VIAJE A ZVOLEN Y PRAGA (Diciembre 2012)

GALERÍA FOTOGRÁFICA

INTRODUCCION

En diciembre de 2012 un grupo de alumnos del Programa de Mayores de la Universidad Jaime I de Castellón, hemos visitado las Universidades de Zvolen ((Eslovaquia) y Praga (República Checa) formando parte del programa “Mayores en la Sociedad del Conocimiento”. Nuestra tarea ha consistido en el acercamiento e intercambio de conocimientos entre ambas universidades, para lo cual, previamente a nuestro viaje, preparamos unos trabajos que versaban: uno sobre nuestra Universidad para Mayores, dos sobre Castellón y su provincia y otro sobre costumbres navideñas en España, ya que consideramos que estos temas podrían ser de interés para personas ajenas a nuestro país. Por su parte, los alumnos checos y eslovacos presentaron algo similar al hacer una exposición de su realidad social y académica. Afortunadamente estamos en una sociedad global en la que, sobre todo, la comunidad universitaria está abierta a nuevas experiencias e innovaciones y por ambas partes estamos dispuestos a aprender los unos de los otros. Con este artículo deseamos hablar un poco sobre los países que hemos visitado.

CHECOSLOVAQUIA

Puede resultar extraño que comencemos hablando de este país, que en la actualidad ha dejado de existir, sin embargo para hablar de la historia reciente de Chequia y Eslovaquia hemos de remontarnos a cuando constituían, de manera forzosa, un único país. Checoslovaquia fue una república de Europa Central que existió de 1.918 a 1.992. Se trataba de un estado cuyos lindes eran Alemania, Polonia, Unión Soviética (actual Ucrania), Hungría y Austria. El 1 de enero de 1.993 se escindió de común acuerdo y pacíficamente volviendo a la situación histórica anterior a cuando fue fundada el 18 de octubre de 1.918, dando de nuevo lugar a los dos países iniciales precedentes: la República Checa y Eslovaquia. Ambos países forman parte en la actualidad de la Unión Europea desde 2.004. Vamos a reseñar brevemente como se fraguó esta escisión dando para ello unas breves pinceladas a su historia más reciente. El acontecimiento que marcó de forma sustancial la vida de la antigua Checoslovaquia fue la denominada “primavera de Praga” un hecho tan trascendental para el país, que merece la pena recordarlo aunque sea brevemente. Desde principios de los años 60 se empezaba a sentir la necesidad de cambios en el partido comunista checo. El principal impulsor fue Alexander Dubcek, que llegó a ser el primer eslavo al frente de dicho partido. Pretendía una apertura. Esta postura reformista se fue extendiendo y a ella se unieron los intelectuales, comenzando una tímida libertad de expresión y levantamiento de la censura. En 1.968 se iniciaba la llamada “Primavera roja de Praga”. No obstante se seguían manteniendo lazos con Moscú. La apertura no agradó al Kremlin que pidió a Dubcek que reconsiderara su postura, lo cual no hizo, por lo que el 20 de agosto de dicho año, Checoslovaquia fue invadida por las tropas del Pacto de Varsovia. En las semanas posteriores Dubcek fue sustituido, apartado del partido y tuvo que ganarse la vida como guarda forestal en la parte oriental del país, la actual Eslovaquia, de donde era oriundo. El país siguió bajo el más severo régimen comunista durante dos décadas. Sin embargo en 1.989 se produjo un movimiento pacífico, que fue conocido en el mundo entero como “la revolución de terciopelo” en el que el partido comunista de Checoslovaquia perdió el monopolio del poder político, si bien es cierto que se estaban dando en todo el bloque del Este las circunstancias propicias para ello con la Perestroika de Gorbachov y la caída del muro de Berlín. Como consecuencia, se produjo un régimen parlamentario en el contexto de un estado de derecho y un sistema que había iniciado ya su transición al capitalismo. El presidente del nuevo Parlamento fue el héroe de la “primavera roja de Praga” Alexander Dubcek quien fue aclamado como tal ante todos sus conciudadanos.

ESLOVAQUIA

En la actualidad el país tiene una población de 5.000.000 de habitantes, de los cuales aproximadamente un 62% son de religión católica, repartiéndose el resto entre luteranismo, calvinismo… Un 13% aproximadamente se declara sin religión o no se define en materia religiosa. Como anteriormente se ha indicado, Eslovaquia entró a formar parte de la Unión Europea en mayo de 2004, no siendo hasta enero de 2009 cuando adoptó el euro como moneda oficial. El país tiene una tasa de desempleo de un 14%, siendo sus principales industrias la informática, la electrónica y la industria del automóvil. El salario mínimo es de 327 euros/mes. El deporte nacional es el jockey sobre hielo, no siendo algo excepcional teniendo en cuenta la superficie de hielo que tienen durante el invierno. En cuanto a gastronomía, el cerdo y sus derivados constituyen la base de la cocina eslovaca. Algo que a nosotros nos llamó la atención fue la gran importancia que se da a los bosques; no sólo como riqueza maderera, sino como preservación del medio ambiente. Existen muchas edificaciones de madera y, sobre todo en zonas rurales, hay gran cantidad de iglesias construidas con este material. En Eslovaquia visitamos dos ciudades. En primer lugar Bratislava, la capital del estado, que ya en el siglo XVI había sido la capital del reino de Hungría. Está cruzada por el río Danubio, y sin ser un lugar populoso, ya que tiene una población que ronda los 500.000 habitantes, nos resultó un lugar acogedor y tranquilo, poco turístico y de gentes amables y sencillas. Visitamos lo más representativo de la ciudad, fortaleza, catedral y torre de observación desde donde hay una panorámica preciosa sobre el río. Ahora bien, lo mejor que se puede hacer en estas ciudades centroeuropeas es callejear, ver de cerca sus edificios monumentales, recorrer sus plazas, a la sazón ocupadas por los famosos mercadillos de navidad, y perderse en sus rincones. La segunda ciudad de Eslovaquia que visitamos fue Zvolen. Es allí donde tuvimos un encuentro en la Universidad. Se trata de una pequeña ciudad de unos 50.000 habitantes si bien muy entrañable, donde se advierte claramente los años de dominación de la antigua Unión Soviética. Como anécdota, citar la gran nevada que cayó durante nuestra estancia. Si bien para ellos era lo cotidiano, para nosotros, poco habituados a estos fenómenos meteorológicos, nos pareció todo un espectáculo.

REPUBLICA CHECA

Tiene una población de 10.500.000 de habitantes, de los cuales aproximadamente un 62% son agnósticos o ateos, un 34% católicos y el resto de otras confesiones. Al igual que Eslovaquia, entró a formar parte de a Unión Europea en 2004, sin embargo nunca adoptó el euro como moneda de cambio, siendo la corona checa la moneda en curso. La tasa de desempleo es similar a la de Eslovaquia, es decir, sobre un 13 ó 14%. Las principales fuente de riqueza del país procede de la industria pesada, producción de maquinaria y bienes de equipo. El salario mínimo es de aproximadamente 312 euros/mes. La capital es Praga, cruzada por el río Moldava, que sirvió de inspiración del músico Bedrich Smetana para su famosa composición del mismo nombre. En cuanto a número de habitantes, si bien la ciudad cuenta con 1.200.000, su área metropolitana alcanza 1.900.000. Praga es un centro cultural muy importante en cuanto a música, ballet, teatro, etc. Es famoso el Festival de Música de Primavera que se celebra todos los años en la segunda quincena del mes de mayo. También la República checa es cuna de grandes literatos. Su autor más representativo es Franz Kafka. En cuanto al idioma, si bien cada uno de estos dos países tiene el suyo propio, checo y eslovaco respectivamente, se trata de dos lenguas muy similares. En Chequia visitamos asimismo dos ciudades: Brno y Praga. Brno es la segunda ciudad en importancia de la República Checa, con unos 400.000 habitantes. Nos sorprendió gratamente por su monumentalidad pero sobre todo por su ambiente amable y acogedor. No figura normalmente en los circuitos turísticos, solo en los de los aficionados a las motos, puesto que allí se celebra anualmente el Gran Prix de la República Checa. Subimos al castillo de Spilberk desde donde se divisa una magnífica vista panorámica de la ciudad, visitamos su catedral y seguimos callejeando y confraternizando con la población local. Ninguna de las ciudades visitadas las hemos visto realmente en su ambiente cotidiano, ya que, al tratarse de los días previos a la Navidad, todo el mundo estaba en la calle, en los mercadillos, por todas partes había tarimas con grupos de gente cantando villancicos o cenando al aire libre a pesar de la climatología. Realmente el tiempo se alió en cierto modo con nosotros ya que la temperatura durante nuestra estancia no bajó de 2 grados bajo cero, lo cual en esta época del año, en esos países, es una verdadera delicia. Finalmente acabamos nuestro recorrido en Praga, donde se celebró el último de los encuentros. De Praga poco hay que contar puesto que la mayoría de los lectores seguro que la habrán visitado alguna vez. ¿Qué decir que Praga? Es única. Hemos tenido la gran suerte de visitarla en una época en que prácticamente no había turistas. Haber podido asistir a una representación de Tosca en el Teatro Nacional de Praga ha sido toda una experiencia para nosotros. Visitar el famoso Puente Carlos con esa neblina del amanecer y las luces tenues del atardecer es un espectáculo que permanecerá en nuestra retina durante mucho tiempo. En este enlace podéis obtener más información sobre esta bella ciudad: [[1]]